Un hombre sentado. Ojos negros, arriba y abajo empestañados de verde. Un número rojo en el techo. Miles. Baldosas mojadas, y migas de pan en el suelo. Palomas engullen con sal la carne molida. Y el hombre ahuyenta con sus venas los buitres a su alrededor.
El viento vuela papeles, y estampa en su frente el cartel de “se necesita empleado”. Una mujer de faldas cortas se arroja sobre el papel, lo muerde, lo masca, y lo escupe sobre el rostro del hombre. Él sonríe, luego llora. La mujer se acerca y toma su mano. Se miran, se sueltan. El hombre camina. Se asoma a la ventana. Cierra los ojos y reza. Camina. Se cae. Vuelve a caminar. Las paredes se vuelven violetas y su paso sigue el compás de la música.
Un viejo, con ropas andrajosas, le pide una limosna. El hombre lo ve con indeferencia, y saca de su bolsillo una miga de pan, la deposita en la mano sucia y ajada del viejo. Cae otra miga sobre su zapato, el hombre la recoge y guarda nuevamente en su bolsillo. Hace una mueca y sigue.
Un grito lo hace girar. Saca su puñal. Toma una pastilla, dos o tres. La enfermera lo llama, se aproxima a él y le arroja un manojo de garrapatas. Se prenden en su cuello. Desesperado intenta quitárselas, se tira al suelo y comienza a morir lentamente. En eso, el viejo aparece y lo mira indiferente. Con el último aliento, el hombre le pide que lo salve. El viejo saca de su bolsillo un puñado de tierra, se lo arroja y desaparece.
sábado, 19 de enero de 2008
piedad
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martes, 27 de noviembre de 2007
Hoy alguien abrió el cajón
donde me escondo hace días.
Primero la luz me encegueció.
Luego de a poco,
pude distinguir la figura de un árbol
cerca de mi balcón
(sus hojas nuevas anticipan la primavera)
Se reflejan las nubes en mi corazón
que amenazan un diluvio de sal.
Palomas batiéndose
con todas sus fuerzas,
y en un aeroplano descansan
una y otra vez,
una y otra vez.
Los ruidos de bocinas me aturden
y todo alrededor me estremece.
Cuando muevo mis piernas para acercarme al sol,
siento cada músculo,
encuentro la sangre que me compone.
Cerca de mí, el agua que está
para apagar el sollozo de mi garganta.
Y una pequeña
pero no por eso minúscula,
sensación de alivio
porque hoy pude ver la luz después de tanto encierro.
...
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sábado, 24 de noviembre de 2007
...
Enloquecer
por tus frustraciones.
Enloquecer
por nuestros desalientos.
Enloquecer
por un amor imposible.
Perdón,
por perturbar tu intranquilidad
inconsciente y efímera.
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viernes, 16 de noviembre de 2007
Margarita, tia de Maró
“Esa muchacha. Recuerdo el día que nació. Era domingo (creo). Parecía un animalito, peluda, de ojos saltones, llorona. Insoportable.
A medida que crecía, se incrementaba su falta de adaptación. Tal vez, como presagio de lo que iba a venir…
María Rosa es rebelde, caprichosa, igual que su madre. La verdad que no sé que vió mi hermano en María de los Milagros. Quizá, el hecho de ser tan distintos fue lo que le atrajo, aunque es raro que todavía no se hayan divorciado.
En fin…, María Rosa hizo lo que quiso. Primero, dejar de estudiar Derecho. Una carrera con futuro y prestigio. Después, desaprovechar la propuesta de casamiento de Ignacio Díaz Vélez. Bueno, aunque se decía que era gay, la verdad no sé como pudo negarse. Ignacio Díaz Vélez, es un muchacho de una de las mejores familias de Buenos Aires. Y por último el colmo: se hace pasar por artista. ¡Lo que realmente es: ser una hippie que se aprovecha de la fortuna, que supo mantener y cuidar mi queridísimo hermano! Y que a demás, tanto esfuerzo le costo a papá. Ahora esta mocosa malcriada quiere despilfarrar todo ese dinero. ¡Habrase visto!
Cuando tenía 15 años, la encontraron ebria, tirada en un parque con un grupete de amigos, tan insolentes y bárbaros como ella. Fueron llevados a la comisaría. ¡Imaginate! Una vergüenza ensuciar así nuestro apellido.
Dice que es artista ¡que desfachatez! Yo entiendo mucho de arte. Una vez fui a Paris, y en una exposición había cuadros de Miró y Picasso. Cuando visité New York fui a una galería y conocí personalmente las obras de Van Gogh y Dalí.
Sinceramente, pienso que lo que hace María Rosa, es pornografía pura.”
Pato
colabora con la biografía no autorizada de la consagrada artista plástica, contada por los protagonistas de su historia. grupo cruzagramas.
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